No luches por ser normal. Lucha por ser libre.

Hola máquina,

Toda la vida nos han dicho:

“No hagas el ridículo.”
“No destaques demasiado.”
“Sé normal. Sé correcto. Sé prudente.”

Y lo peor es que lo compramos.

Estudiamos lo que “tiene salidas”.
Trabajamos donde “hay estabilidad”.
Callamos para no molestar.
Y aceptamos vivir una vida que no hemos elegido.

Hasta que un día revientas.

A mí me pasó.

Y entonces lo entiendes:

La normalidad no es un refugio. Es una cárcel de oro.
Lo seguro no te salva. Te adormece.

Desde que dejé de buscar la validación ajena y empecé a construir lo mío,
no soy más feliz a ratos.
Soy más fuerte. Más lúcido. Más mío.

Y eso no me lo quita nadie.

Un abrazo,
Albert Puig Segura
Invierte con Albert