A veces, necesitas fracasar para empezar de verdad

Hola maquina,

Fracasar duele.
Quema.
Te revienta el ego.
Te deja expuesto.

Pero también te coloca.

Porque mientras todo va más o menos bien,
te puedes permitir vivir medio dormido.
Creerte tus excusas.
Hacer cosas a medias.

Pero cuando todo se cae…
te obliga a mirarte sin filtro.

Y ahí ocurre algo poderoso:
ya no puedes seguir como antes.
Tienes que reconstruirte.

Y lo haces con otra mentalidad.
Con menos orgullo, más precisión.
Con menos expectativas, más acción.

A veces, necesitas fracasar fuerte…
para construirte en serio.

Un abrazo,
Albert Puig Segura
Invierte con Albert